miércoles, 26 de octubre de 2011

Alfonsina Storni martigoni

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme puestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera,
una constelación, la que te guste,
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes,
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides. Gracias... Ah, un encargo,
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...

                 voy a dormir...
Reseña biográfica
Nació en Capriasca, Suiza, en 1892,  pero desde los cuatro años fue llevada a Argentina, país que la acogió
con su nacionalidad. Desde muy niña empezó a trabajar como maestra, haciendo sus primeros pinos
como poetisa bajo el pseudónimo de TaoLao.
Obtuvo importantes premios literarios que la hicieron conocer ampliamente en todos los países latinoamericanos,
destacándose entre sus obras, «Languidez», «El dulce daño» y «La inquietud del rosal».
Se quitó la vida en 1938.

alfonsina gracias por tu huella en la literatura argentina.